Limitar el consumo de grasas y “prohibir” el alcohol en dietas hiperproteicas tiene sus motivos. La dieta Dukan es una dieta hiperproteica; viene al caso distinguir entre dietas de aporte proteico y dietas hiperproteicas, siendo las últimas aquellas que se centran en un consumo de prótidos superiores a las necesidades nutricionales básicas o, mejor dicho, al consumo considerado desde un punto de vista cultural. Desde la década de 1960 ha proliferado el uso de dietas hiperproteicas en pacientes obesos o con severo sobrepeso con resultados satisfactorios, pero hemos de someternos a ciertos rigores, disciplinas y restricciones a la hora de enfrentarnos a una pérdida tan rápida mediante estos métodos.
En primer lugar, hay que aclarar que las grasas no interrumpen el proceso de cetosis; por supuesto, esta cetósis debe llevarse bajo estricto control médico. Al no romper la cetosis, es posible que alguien consuma gran cantidad de grasas y siga adelgazando. Sin embargo, durante una dieta hiperproteica sometemos a gran esfuerzo al hígado y a los riñones; el esfuerzo se incrementaría al añadir más y más grasas, y sería un factor de riesgo importante ante fallos hepáticos, renales, hipercolesterolemia y, en consecuencia, cardiopatías y otras complicaciones. En conclusión, no es conveniente aumentar la cantidad de grasas en la dieta hiperproteica sin que ésta sea prescrita, recomendada o permitida por un médico cualificado.
La situación de las bebidas alcóholicas es aun más restrictiva. En las dietas en las que hacemos trabajar al hígado y a los riñones “a marchas forzadas” existe ya de por sí, una pequeña agresión sobre estos órganos que, sin embargo, no tiene por qué generar grandes complicaciones (repito, siempre que seamos prudentes y responsables, y tengamos un control médico adecuado a las necesidades personales) y los beneficios del adelgazamiento serían mayores que los puntos flacos de la dieta. Pero el consumo de alcohol, sea fermentado o destilado, es un verdadero peligro que, además, repercute también sobre la pérdida de peso (el alcohol es un glúcido, no alimenta, rompe la cetosis, es hípercalórico, &c.). Pero la cuestión no es engordar o dejar de adelgazar, porque engordar tiene fácil solución, es algo reversible; el problema es que, dado que ya sometemos a un sobre-esfuerzo a nuestro hígado y a nuestros riñones, el consumo de alcohol puede producir daños muy graves, a corto plazo, en estos órganos (recordad cómo se hace y qué es el Foie).
No sólo no adelgazarás – con lo cual, tu sacrificio ante la dieta no sirve para nada - , sino que, para colmo, pondrás en jaque tu salud; repito, te juegas tu salud seriamente, ya que no estamos suministrando al cuerpo la suficiente cantidad de grasas y carbohidratos para “hacer frente” a una agresión tan grande como pueden ser unas “inofensivas” copas de Vodka (precisamente, en la fase de consolidación, ya se añaden otros alimentos que permiten tomarse una copa de buen vino, de cerveza, de champagne, &c. en la comida de gala sin consecuencias catastróficas; pero recordad que ni siquiera todos los alcoholes son iguales y que siempre será preferible un Rioja o Ribera del Duero Reserva o Gran Reserva que un Whisky, Ginebra o el mentado Vodka).
En una persona sana, y que comienza su dieta estando sana, ninguna dieta hiperproteica (ni Dukan, ni ninguna) provocará daños serios e insalvables, pero si añadimos grandes cantidades de grasas y/o bebidas alcóholicas las consecuencias pueden ser dramáticas, y eso sí es irreversible. Nadie acabará en el Hospital con un fallo renal por culpa de la dieta Dukan, pero sí por culpa de la grasa introducida de modo descontrolado o del alcohol. Las dietas hiperproteicas tienen, como innegable ventaja, su corta duración, por lo cual estoy segura de que no será imposible resistir unos meses sin grasas extra o sin alcohol.
Texto proporcionado por Beatriz Vallina (c)

Chapeau!!!
ResponderEliminarMuy buena entrada. Otra razón para no saltarnos a la torera la dieta. Haciendo Dukan pero con cabeza :)
ResponderEliminarMuy bien!! Porque si se lee el libro y con esta aclaración, después no hay derecho al pataleo! Nunca están de más este tipo de recordatorios!! Muchas gracias, porque hacen mucho por nosotr@s!!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho la explicación, ¿sabes si la autora se dedica a la medicina o nutrición? Gracias por tu blog!
ResponderEliminarEsta bien siempre que eso sea cierto. Quiero decir se oyen tantisimas cosas sobre estas dietas q me gustaria saber si esto esta averiguado e investigado por medicos o nutricionistas.
ResponderEliminarUn saludo
Estamos a dieta... por lo tanto hay que seguirla al pir de la letra para que funcione... nada de alcohol... ni mucho menos grasas...
ResponderEliminary esta información complementa lo anterior...
Esther, totalmente de acuerdo!
ResponderEliminarLas cosas se hacen bien, hacerlas a medias es, en caso alimentario, un error que puede pagarse caro.
Linkeé el artículo desde mi post.
Un besote!!!
Purp!
tengo una duda, es que estoy haciendo la dieta dukan y un dia me tome 3 copas de vino y me sentaron como que tome 20, tiene algo que ver??
ResponderEliminargracias